Estrés en el docente de idiomas

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Mucho se ha hablado de la ansiedad de los alumnos en el aula de idiomas y no han sido pocos los pedagogos y psicólogos que la han estudiado intentando establecer recomendaciones para eliminarla, pero, ¿qué sabemos sobre el estrés del docente? Parece claro pensar que si este está estresado y padece ansiedad, los que más sufrirán las consecuencias serán los alumnos. Una de las fuentes principales del estrés y la generación de estados psicológicos negativos es la privación de las necesidades psicológicas básicas: autonomía, competencia y conexión afectiva que provocan un déficit motivacional (Ryan y Deci, 2000).

Según Rudow (1999), la desproporción existente entre las demandas exigidas por el contexto y la capacidad de respuesta del docente puede producir emociones negativas generadoras de estrés. En su afán por ayudar a los alumnos, mientras intenta en paralelo causarles una buena impresión, tanto competencial como afectivamente, es donde podríamos encontrar el origen del estrés docente. La falta de satisfacción en el trabajo realizado provoca desmotivación que a su vez produce, por un lado, una baja creencia de eficacia y, por otro, la frustración de no haber alcanzado las metas propuestas.

Kyriacou (2003) define el estrés del profesor como aquella experiencia de emociones negativas y desagradables, como son el enfado, la frustración, la ansiedad, la depresión y el nerviosismo, que son el resultado de algún aspecto de su trabajo y que van acompañadas de cambios fisiológicos y bioquímicos. Por tanto, una buena manera de combatir ese estrés sería detectar qué aspectos y situaciones aumentan los niveles de tensión.

Cassany (1999) propone algunas herramientas para mitigar ese estrés y luchar contra la desconfianza y el miedo, tales como: planificar bien la clase, programar el lenguaje que usaremos en ella, gestionar el estrés a través, por ejemplo, de diarios de aprendizaje, gestionar de manera óptima las nuevas tecnologías antes de empezar la clase, aceptar la realidad plurilingüe aplicándola al entorno de aprendizaje y actuar de mediador lingüístico e intercultural entre nuestros alumnos.

 


Bibliografía

Cassany, D. (2021). El arte de dar clase (según un lingüista). Anagrama Argumentos.

Kyriacou, Ch. (2003). Antiestrés para profesores. Octaedro.

Rudow, B. (1999). Stress and burnout in the teaching profession: European studies, issues, and research perspectives. En R. Vanderberghe y A. M. Hubermand (Eds.). Understanding and preventing teacher burnout. A sourcebook of international research and practice, (pp. 38-58). Cambridge University Press. 

Ryan, M. R. y Deci, E. L. (2000). Self-determination theory and the facilitation of intrinsic motivation, social development, and well-being. American Psychologist, 55, pp. 68-78. https://psycnet.apa.org/doiLanding?doi=10.1037%2F0003-066X.55.1.68

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4 Respuestas

  1. Fernando dice:

    Muy interesante y constructivo.

  2. Priscila dice:

    Muy bueno el artículo. Me ha parecido muy interesante.

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