Vos o tu: una excusa para charlar sobre academicismos en clase
Recientemente, circuló en internet un video corto donde dos jóvenes, una argentina y otra española, debatían sobre la admisibilidad del uso de «vos» en los exámenes escritos en Argentina. Una de ellas argumentaba que su uso debiera estar limitado al ámbito oral como una variante informal.
Si bien es cierto que muchos ríos de tinta (virtual) han corrido sobre el tópico del academicismo, sorprende que nada de todo eso parece haber llegado a estas centennials. Como suele repetir la querida leyenda de la televisión argentina, Mirtha Legrand: El público se renueva.
En el siglo XXI, carece de sentido la dicotomía entre «idioma académico» y variante «informal», que históricamente asociaba variedades de élite (como el latín) al saber legítimo, excluyendo a la mayoría. La sociolingüística, a partir del concepto de «lengua legítima» de Bourdieu (1991), muestra que estas jerarquías lingüísticas son construidas, no naturales, y responden a relaciones de poder que confieren prestigio y valor simbólico a ciertas variedades. Valorar las formas de hablar en función de su procedencia social no solo puede derivar en actitudes clasistas, sino que además crea una barrera simbólica para quienes se acercan al español desde experiencias diversas.
El español, como otras lenguas internacionales (inglés, portugués, francés), tiene un origen histórico en su nombre, pero es radicalmente plural. No pertenece solo a España; lo hablan y reinventan hispanoamericanos, hispanoafricanos, hispanoasiáticos e hispanoeuropeos. Por ello, es una lengua pluricéntrica con varios centros de prestigio y normas legítimas (Moreno Fernández, 2010; Amorós Negre & Moser, 2019). Adoptar esta mirada pluricéntrica en la enseñanza de ELE implica dejar de pensar en una única norma “neutra” y empezar a visibilizar, de forma explícita, la diversidad de usos reales del idioma en distintos territorios.
Hoy, las variantes son la verdadera magia del lenguaje: convierten una clase en un caleidoscopio de expresiones regionales que se ofrecen al alumnado como un menú abierto de posibilidades. Desde la didáctica de ELE, esta perspectiva conecta con los enfoques plurilingües y pluriculturales del MCER, e invitan a integrar distintas voces y variedades para desarrollar una competencia comunicativa más realista y crítica. El caso de nuestras amigas tiktokeras es perfecto: el voseo rioplatense es un sistema gramatical legítimo y extendido, descrito y reconocido por la Nueva gramática de la lengua española como una opción válida en los registros formales, académicos y divulgativos (RAE y ASALE, 2009).
Enseñamos como hablamos, hablamos como enseñamos y, en buena medida, enseñamos como vivimos. Asumir en el aula esta diversidad —en lugar de ocultarla bajo la etiqueta de “no académico”— es también una forma de reconocer la legitimidad de las biografías lingüísticas de quienes aprenden y de quienes enseñamos.
Bibliografía
Amorós Negre, C., & Moser, K. (2019). Panhispanismo y modelos lingüísticos en la certificación del español LE/L2. Journal of Spanish Language Teaching, 6(2), 249–263. https://doi.org/10.1080/23247797.2019.1677358
Bourdieu, P. (1991). Language and symbolic power. Harvard University Press.
Moreno Fernández, F. (2010). Las variedades de la lengua española y su enseñanza. Arco Libros.
Real Academia Española, & Asociación de Academias de la Lengua Española. (2009). Nueva gramática de la lengua española. Espasa.
